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Crsitina pertenece a la ONGD SED, ella experimentó una pasantía en Horqueta (Paraguay) y se ha quedado enamorada de cómo trabajan las niñas y jóvenes de la Residencia que apoyan con la ONG.
Su exposición de fotos Manos para el Desarrollo es una manera de expresar el esfuerzo de las paraguayas y por qué no, también de los paraguayos que se ingenian para salir adelante y deseen aportar al desarrollo y al progreso del país.
¿Cómo surgió la posibilidad de visitar Paraguay? En la ONGD donde trabajo–Solidaridad, Educación, Desarrollo (SED)– ofrecen la posibilidad de realizar experiencias de voluntariado en países de América Latina y África durante las vacaciones de verano y, el año pasado, me decidí a participar. Quería convivir y conocer de cerca la realidad del Sur, ponerle rostro a mi trabajo del día a día en la ONGD. Las personas que participan en esta experiencia con SED no eligen el país al que van, sino que se les asigna según su perfil y…a mi me tocó Paraguay, un lugar que nunca pensé que iba a visitar.
Hablas de un país empobrecido y desconocido. ¿Qué puedes decir de la experiencia que viviste? Precisamente nunca me había planteado ir allí porque tengo la impresión de que en España, en general, Paraguay es un país del que se habla poco y se conoce menos aún. Sin embargo, para mí fue una oportunidad única poder conocerlo, descubrir lo maravillosa que es su gente y lo hermoso de sus paisajes y su cultura. Aprendí mucho durante mi estancia en Horqueta y tuve muchísima suerte con las personas de allá que me abrieron sus casas y sus corazones.
¿Qué impresión te has llevado de Paraguay? Es difícil –incluso presuntuoso– hacer una valoración de un país entero cuando sólo se ha estado allí un mes y medio. Así, desde mi pequeña experiencia, me he llevado la impresión de un país de gente luchadora y trabajadora, personas muy capaces de compartir y entregarse, pero con muchas dificultades para salir adelante. La presión de los “gigantes” vecinos Argentina y Brasil; el efecto de la emigración, que es un fenómeno relativamente reciente allá; la devaluación de la moneda, la corrupción… muchos retos para el futuro.
Tus fotos muestran manos y trabajo ¿Cuál fue el objetivo del trabajo? Llevábamos el encargo de hacer fotos del proyecto de la Residencia Tres Violetas, pero en general. Una vez allí, la idea de las manos surgió enseguida, al ver la cantidad de trabajo que realizan diariamente las chicas de la residencia, las innumerables tareas distintas que llevan a cabo con sus manos, el ritmo tan distinto al de una adolescente española media. Para mostrar la vida cotidiana de la Residencia era necesario enseñar toda esa actividad. Al mostrar sólo sus manos en las fotografías he querido reflejar dos ideas. Por un lado, salir de la tradicional imagen del “rostro de los niños tristes” que ofrecen tantas ONG y que sólo apela a la caridad y la sensiblería, que no muestra a los países del Sur de igual a igual con los del Norte. Y, por otro lado, quería reflejar toda la capacidad de trabajo que existe en Paraguay, la lucha cotidiana de sus gentes y, al tiempo, algunos de sus elementos culturales típicos como el tereré, el queso Paraguay, el jugo…
¿Por qué bautizaste tu exposición con el nombre “Manos para el desarrollo”? Precisamente por esa idea de trasladar el encuadre hacia otro punto de vista que no es el habitual. Quería enseñar sus manos para transmitir su enorme capacidad de trabajo, la voluntad de tantas personas como estas chicas, que viven en un país empobrecido, de trabajar para construir su propio desarrollo, las ganas de luchar, de salir adelante, de construir futuro.
¿Cuál es el objetivo último de la exposición? Además de sensibilizar y dar a conocer la realidad y la cultura de Paraguay, la finalidad del proyecto es apoyar a la sostenibilidad de la Residencia. En los últimos años el mantenimiento económico ha sido muy deficitario, por el encarecimiento del gas y la energía eléctrica en el país. Estando allí, surgió la idea por parte de las chicas y las directoras de la residencia, de poner en marcha un nuevo taller para elaborar tartas y productos de repostería que luego se venderán en Horqueta. La exposición, a través de la ONGD SED, quiere apoyar este proyecto y para ello las fotografías están a la venta en formato 35x40cm. y 70x100cm. Los beneficios obtenidos de la muestra serán destinados a este nuevo taller de cocina.
¿La exposición de las fotos solamente se lleva a cabo en España? Si surgiera la oportunidad, me encantaría poder mostrarla en otros lugares, pero por el momento sólo ha habido propuestas de instituciones en España (además del CEPI, algunos colegios en Cataluña y León, y el Café Libertad 8 en Madrid, donde la exposición estuvo el pasado mes de diciembre).
¿Se tiene pensado desarrollar una exposición en Paraguay? En principio no hay nada proyectado, pero me encantaría poder hacerlo. De hecho estoy preparando una presentación digital para poder enviarla en un CD a Horqueta y que las chicas puedan ver cómo han quedado las fotos y el trabajo con el que tanto colaboraron el verano pasado.
¿Cuáles son los proyectos de la ONG SED en Paraguay? Hoy por hoy SED está desarrollando bastantes proyectos en Paraguay. Concretamente en Horqueta, además de la Residencia, apoya a un centro de niños y niñas en riesgo social llamado Mitanguera Rekove. En el campo de la educación ha apoyado colegios y centros en muchos lugares como Caaguazú o Coronel Oviedo y también en poblaciones del Chaco. Asimismo, existe un programa de becas educativas para chicos y chicas con pocos recursos. Además, están llevando a cabo proyectos de arreglo de viviendas, apoyo a comunidades rurales, canalizaciones de agua (depósitos, letrinas, pozos), apoyo dispensarios en el Chaco, etc. Y, más recientemente, un proyecto muy interesante de microcréditos para pequeños empresarios en Villarrica. En total, hasta la fecha, SED ha realizado más de 120 proyectos en todo Paraguay.
¿A cargo de quién o quiénes se desarrollan? La mayor parte de los proyectos de SED en Paraguay están gestionados por los Hermanos Maristas desde las escuelas que tienen en el país. Algunos de los que se están llevando a cabo en el Chaco están a cargo del Vicariato Apostólico del Pilcomayo y las Hermanas de la Sagrada Familia de Burdeos. Además, recientemente, se ha empezado a colaborar con la ONG Jopoi y las Hermanas Concepcionistas en Villarrica.
El proyecto de Horqueta destinan a niñas y jóvenes sin recursos ¿A qué áreas destinan las demás ayudas o proyectos? Las personas beneficiarias de los proyectos de SED son, fundamentalmente niños, niñas y jóvenes con bajos recursos económicos o en riesgo de exclusión social. También se han realizado proyectos con comunidades campesinas y un gran trabajo en el Chaco con población indígena, sobre todo nivaclé pero también de otras etnias de la zona.
¿Existe algún acuerdo con instituciones de los Gobiernos paraguayo y español para el desarrollo de los proyectos de ayuda al Paraguay? Con el Gobierno paraguayo no existe ningún acuerdo hasta la fecha. Las instituciones públicas españolas sí que han apoyado varios proyectos de SED en Paraguay y, de hecho, la residencia Tres Violetas se construyó con fondos de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), órgano del gobierno. También han prestado mucho apoyo varios ayuntamientos catalanes como el de Rubí, Igualada, Gerona o Gavá, entre otros; además del Consell Comarcal de Maresme. Y, sobre todo, los colegios maristas de Cataluña que, cada año, realizan actividades y semanas de solidaridad con Paraguay.
¿Qué tipo de ayuda requieren éste y los demás proyectos? Tanto de la gente como del gobierno. Por parte de las instituciones y empresas, se hace falta ayuda financiera, ya que para poner en marcha proyectos grandes que requieran infraestructuras es necesario un apoyo económico bastante fuerte. Por parte de las personas, individualmente, también se pueden realizar aportaciones económicas. Pero desde mi punto de vista, la principal ayuda que pueden prestar es su propia concienciación sobre la realidad de la pobreza y sobre la posibilidad de que esa realidad cambie si todos ponemos nuestro esfuerzo. Sensibilizarse a uno mismo y sensibilizar a nuestro entorno. Luego, quien quiera y tenga tiempo, también puede aportar su trabajo como voluntario o voluntaria, tanto en Paraguay como en tareas de las ONG en España. Es una experiencia que vale mucho la pena y hace crecer.
TITULO DE PORTADA MANOS PARA EL DESARROLLO
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