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Una redundancia, repetir lo que se ha dicho, pues casarse es para siempre, para toda la vida, hasta que la muerte nos separe. Sin embargo, ya la gente no espera que la muerte resuelva los problemas de la convivencia, como dormir en la misma cama, o tener de visita por cuatro años a una suegra adicta a la televisión.
Ocasionalmente también nos toca aprender a regañar sin autoridad alguna a los hijos consentidos del cónyugue, aquel que puso por condición primero mis hijos, y después tú que viniste después.
Los boleros fueron la escuela ideológica de los románticos nacidos en el siglo pasado. La canción permite ese encanto del eclecticismo que mezcla las cosas distintas. Consigue que el bueno y el malo se estrechen las manos. Es el anhelo idealista de que los animales de la selva dejen de comerse los unos a los otros, hagan las paces. Al principio de los tiempos todo era armonia y belleza.
No se puede vivir sin amor, porque el alma muere derrotada. Porque el amor de mi vida eres tú. El destino es un camino. La esperanza un cuento para adultos. El matrimonio es siempre el intento de conquistar el futuro, superar las angustias, tener una isla privada en el centro del oceáno, una fogata casera para cocinar los alimentos, para huir de la soledad como problema.
Pero vinieron los científicos e inventaron el cuero sintético, que dura más que la vaca, el rancho y el campesino. La fibra de vidrio, dura y liviana. Baja los costos de producción y los empresarios, los dioses mortales que nos guían a través de la anarquía social, consiguieron hacer barcos, utensilios domésticos y hasta fue reemplazado el silbar con la boca por el silbato de aluminio que fue reemplazado por el silbato de fibra de vidrio fabricado por máquinas y ordenadores. Las notas musicales de los instrumentos modernos vienen con garantía de supervivencia, pues la tecnología impone pruebas de calidad que le otorgan a un violín vida eterna.
Entonces todo se elabora mejor, más rápido, más económico. Y el mundo se hace alucinante. Es más barato comprar zapatos nuevos que arreglarlos. La dentadura postiza es más bella que los dientes moribundos. Las empresas de reciclaje no terminan de ser rentables. Resulta más barato el aluminio como materia prima que el reciclado. El cuento del amor que va a durar cincuenta años se hizo evidente. La vida es corta, dura menos que la tarta de fresa que consumen los astronautas en el espacio.
Casarse para siempre no tiene sentido. Ahora nos casamos por un tiempo. Nos compramos el piso juntos y luego rentamos una habitación para estudiantes extranjeros. Los que se comen el chorizo barato. Los que aprenden español cantando boleros.
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