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Alguna vez, el director del suplemento cultural del diario El Comercio le hizo notar algo en lo que Isabel no había caído: que era la escritora peruana que a más leguas había sido traducida. Nueve en total. Isabel Cordova escribe a los niños, vive en España desde hace más de veinte años, viaja por todo el país visitando colegios y centros infantiles, su acento es suave y típico de la sierra central de Perú, concretamente de Huancayo.
SU LITERATURA. A Isabel Cordova le gustan los finales felices y diferentes. Durante un mes y medio estuvo pensando como terminar las últimas cuatro líneas de su libro ‘Ada nunca tiene miedo’, la historia de una niña rebelde a la que nada le asusta. Nos dice que no escribe cuentos sino pequeñas novelas para niños. Algo parecido le sucedió con ‘Pirulí’ otro de sus libros en el que el protagonista es un zorrito, uno de los animales más comunes y recurrentes del mundo andino. Este es uno de los puntos importantes de su literatura donde se mezclan los paisajes, los personajes y el sentir de nuestra tierra, con un lenguaje y una narrativa que cualquier niño puede entender.
LA ESCRITORA. Su vivienda se encuentra en una callecita del tradicional barrio de Chamberí en Madrid. Las estanterías llenas de libros están por toda la casa. No sólo hay obras suyas sino también gran cantidad de novelas, ensayos y enciclopedias. Isabel y su esposo viven dedicados desde hace más de veinte años al mundo de la cultura en España y el Perú. Algo en su morada tiene, un poco, de cuento fantástico, en las ventanas hay largas cortinas, un espejo muy grande en el salón y un nacimiento navideño de las mismas proporciones que tiene, como personaje principal a un Niño Jesús peruano, vestido como un pequeño de los andes.
LOS ORÍGENES. En su finca familiar de Marcavalle fue donde aprendió, a muy corta edad, el quechua. “Mis amiguitas hablaban todas el quechua, a mi me encantaba pese a que en mi familia me lo prohibía, una tontería, ahí pude aprender una cosa que es importantísima para escribir mis libros: que estas niñas no tienen ninguna diferencia alguna con cualquier otra en el mundo” dice la escritora, que reflexiona sobre la importancia de no hacer distinciones entre los seres humanos. “Hemos cometido un error muy grande al clasificar a las personas como cosas por su color o su origen ¿de qué globalización hablamos si no empezamos por eso? A mi no me interesa eso, me interesan los niños porque son personas”, dice Isabel que distingue sí, entre distintas culturas a las que considera una riqueza.
SUS OBRAS. Mucho antes de que llegara el alfabeto a América existía una tradición oral que ha sido importantísima, incluso, para la literatura actual, véase el caso de escritores como Gabriel García Márquez o el propio Mario Vargas Llosa. Así como ellos Isabel crea muchas de sus obras desde la cosmovisión que le brinda su vida en contacto con nuestro país, aunque tampoco vive de espaldas a la sociedad española. Un ejemplo de ello es su obra ‘Tinko y Gabi en el Amazonas’, la historia de un niño español (Gabi) que va a vivir a la selva peruana y conoce a Tinko, un niño asháninka que trabaja con la familia de Gabi a los que mostrará muchas de las costumbres de su tierra. De esta obra se desprende una gran sensibilidad y respeto por la convivencia entre culturas además de una gran preocupación por las catástrofes ecológicas que se están cometiendo en esta zona del mundo.
Isabel se preocupa y toma partido por la sociedad donde crecen los niños de hoy en día, que dedican más tiempo del debido a distracciones como la televisión o las videoconsolas y leen muy poco. “En mi libro ‘La caja tonta de Laura y Manolo’ hago una crítica a los videojuego y a la telebasura que tanto daño hace a los niños. La historia empieza cuando Laura esta viendo la película del ‘Muñeco diabólico’ y empieza a tener pesadillas por las noches” nos dice Isabel que acota que se encuentra en contra de estos artilugios.
RESPETO ANTE TODO. Hace poco Isabel estuvo visitando colegios en Asturias durante diez días, “siempre en mis encuentros hay un niño ecuatoriano, peruano, brasileño o de cualquier otra parte del mundo. Es impresionante los ojitos que ponen cuando me preguntan porqué tengo este acento y les respondo que hablo así por que soy de Huancayo, de la parte central de los andes peruanos, donde las nubes se pueden tocar casi con las manos. ¡Ahí va¡ me responden los pequeños. Así les quiero hacer sentir que ser provinciano es importantísimo y que nos debemos de respetar seamos de donde seamos” comenta la escritora que ama el lugar de donde proviene.
Algunas obras de Isabel Córdova
-El misterio del péndulo (Espasa calpe)
-El zoo de verano (edebé)
-Pepo y el delfín rosa (Unyban)
-Ada nunca tiene miedo (Ed. SM)
-Pirulí (Ed. SM)
-La caja tonta de Laura y Manolo (Planeta Oxford)
-Tinko y Gabi en el Amazonas (Ed. SM)
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